El karma, ese maldito bastardo

Podríamos decir que, últimamente, nos va bien. El servidor aguanta como un campeón, nos sigue visitando la gente y hay ediciones todos los días. Bueno, nos amenazan con demandarnos cada dos por tres, pero vamos solucionando el tema como podemos.

Lo que no nos ha sido posible ignorar sobre la actualidad de la farándula musical es el estado de nuestra querida, queridísima Sociedad General de Autores y Editores (conocida también por otras siglas que no vamos a mencionar aquí). La prensa se ha hecho eco de algunos de los hitos más destacados de esta organización:

Aún queda mucho por mejorar. Leyes presuntamente influenciadas por potencias extranjeras, un canon declarado ilegal para empresas que sigue financiando a la SGAE, políticos que no se van ni con agua caliente… pero ya les queda menos.

El que a hierro mata, a hierro muere.

Tango abatido

Hemos neutralizado el mono con la motosierra, después de arduas negociaciones. Los rehenes han sido liberados y nuestros técnicos están arreglando el problema en estos momentos. Por favor, manteneos a la espera. Esto no debería alargarse hasta más de la hora de comer.

Actualización: Los procesos rebeldes han depuesto las armas, y los zombies han sido barridos. El sistema está en línea de nuevo, a la espera de comprobar que todo funciona correctamente. Se han localizado fallos que serán subsanados lo antes posible. PERMANESCAN AH LA HECPERA.

Actualización: Los últimos reductos de paquetes rebeldes han sido reducidos. Ya nada ni nadie nos detendrá.

Las aguas vuelven a sus patás en los cojones

O, como dicen en diversas partes del país, a su cauce. Después de cruzar numerosos correos con el servicio de atención de AdSense, por fin nos contestaron que el problema estribaba en que el rótulo que acompañaba el bloque de anuncios no estaba autorizado. Una vez cambiado el mismo desde “Interesantes anuncios” a “Anuncios”, recibimos al poco un correo de AdSense que nos indicaba que habían comprobado de nuevo la web y que ahora sí cumple con las políticas de AdSense. Hay varias consideraciones acerca de esta situación, sobre todo acerca de lo que aparentemente es una relativa aleatoriedad a la hora de hacer respetar las políticas del programa. Éstas y otras consideraciones personales las escribiré más tarde en mi blog personal, por ahora nos limitaremos a contar nuestro proceder.

En vista de que AdSense es el proveedor de anuncios de más calidad que hemos podido probar (paga bien y religiosamente, las campañas son cuidadosamente escogidas) vamos a continuar mostrando sus anuncios. Es cierto que en un momento dado puede dejarte en pelotas, pero tampoco vamos a estar usando otra cosa peor sólo por si acaso. (Además, tenemos la sospecha de que este tipo de cosas funcionan así)

Lo primero, dados los acontecimientos, es pedir disculpas por lo que consideramos ha sido un alarmismo algo excesivo por nuestra parte: al fin y al cabo, no se acababa el mundo. Seguidamente, dar las gracias a los usuarios que han ofrecido hospedarnos, sobre todo a Raúl Marinho de Dinahosting, que nos ofreció por nuestra cara bonita todo un PowerDell para nosotros.

Por ahora es todo, sed buenos. O sed malos, nadie va a notar la diferencia.